Había una vez un cliente de CIMWORKS, del sector de la imagen corporativa, que invirtió en un software de diseño 3D porque creían que era lo que únicamente necesitaban.

Como todo en la vida, cada acción tiene su reacción, y en este caso nuestro querido cliente consiguió elevar sus costes operativos, debido al gasto extra que le suponía mantener sus herramientas de diseño en 3D.

¿Cómo es esto posible?

Lo que realmente había sucedido es que este había sido un proyecto de compra de software y no un proyecto de implantación de una herramienta de trabajo. 

Una vez aprendida la lección, nuestro cliente contactó con CIMWORKS y de forma conjunta se planteó un proyecto de implantación teniendo en cuenta la situación de la empresa, sus departamentos y sus procesos de negocio, por eso, un proyecto para adquirir una herramienta de diseño en 3D se transformó en un proyecto de implantación de una herramienta para la gestión, diseño, validación y venta de un producto basado en un nuevo proceso de desarrollo de producto más eficiente y rentable.

Hay que remarcar que el coste de proyecto en cuanto a servicios, desarrollo y formaciones aumentó considerablemente, sin embargo, también lo hizo el ROI del proyecto. A partir de ahora la empresa, con su nuevo proceso de desarrollo de producto, pudo: 

La cuenta de resultados de la empresa rápidamente dio la razón a la persona que internamente luchó por sacar a delante un proyecto de implantación de herramientas en vez de un proyecto de adquisición de software. 

Hoy en día esta empresa y CIMWORKS continúan trabajando conjuntamente para encontrar nuevos puntos de mejora y seguir evolucionando, ya que la mejora continua nunca termina. 

¡Y colorín colorado, este cuento no ha acabado!

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